A menudo escuchamos sobre mantener nuestro bienestar a través de una dieta saludable, ejercicio, yoga, dormir bien, y las interacciones sociales. Sin embargo, los temas de sexo, orgasmos y relaciones satisfactorias como poderosos contribuyentes a nuestra salud mental y física rara vez se discuten. Esta falta de información, en mi opinion, no se debe a una escasez de evidencia científica, sino más bien a prejuicios sociales y vergüenza en torno a la sexualidad. Al superar este miedo y abrazar las maravillas de la intimidad sexual, podemos convertirnos en individuos más felices y menos estresados, capaces de disfrutar de relaciones más satisfactorias.
El sexo y el orgasmo, aunque a menudo están conectados, son experiencias distintas. El sexo implica acciones físicas, incluida el área genital, mientras que un orgasmo es la liberación de la tensión en el área genital generada por una buena excitación. Es completamente posible tener sexo sin necesariamente experimentar el orgasmo, y el orgasmo puede ocurrir sin necesariamente la estimulación genital. Tanto hombres como mujeres experimentan orgasmos, aunque los orgasmos de los hombres generalmente van acompañados de eyaculación, lo cual no es lo mismo que un orgasmo. Los beneficios de los orgasmos son significativos a cualquier edad, incluso durante los llamados “años dorados.
Investigaciones recientes indican que disfrutar de los orgasmos pueden contribuir a un optimo y saludable envejecimiento a través de varios mecanismos. El estudio de Kyriazis en 2023 sugiere que la estimulación sexual puede desencadenar beneficios biológicos, como funciones mejoradas del sistema endocrino, inmune, circulatorio y neurológico. Este estudio destaca el potencial de la actividad sexual para mejorar la salud en general en los adultos mayores, al estimular respuestas biológicas de estrés leve y beneficiosas.
Limoncin et al. (2022) encontraron que la satisfacción sexual en personas mayores está significativamente asociada con la satisfacción diádica y los gestos afectivos aumentados hacia la pareja. Esto resalta la importancia de la intimidad emocional y sexual, y la calidad de la relación en el mantenimiento de la salud sexual y el bienestar, a medida que envejecemos. Kropman et al. (1994) examinaron el impacto del orgasmo en los niveles de antígeno prostático específico (PSA), encontrando cambios significativos después del orgasmo que implican un papel en el mantenimiento de la salud prostática. Esto sugiere un vínculo entre la actividad sexual y la salud prostática.
Berdnikov et al. (2019) mostraron que los orgasmos regulares mejoran la satisfacción psicológica y reducen las emociones negativas en las mujeres, lo que indica que la actividad sexual y el orgasmo afectan positivamente la salud emocional en las diferentes etapas de la vida. Los orgasmos regulares conducen a una mayor satisfacción psicológica y reducen los sentimientos de disforia y vergüenza en las mujeres. El aumento de la satisfacción en la relación mejora significativamente el bienestar psicosocial, contribuyendo a la estabilidad emocional y a una mejor calidad de vida. Estos hallazgos sugieren que mantener una vida sexual activa puede apoyar la salud mental y la resiliencia emocional en los adultos mayores.
Un estudio de 2022 encontró que las personas, incluidas las personas mayores, que reportaron niveles más altos de satisfacción sexual también experimentaron mejores conexiones emocionales. Esta mayor intimidad y satisfacción fomentan relaciones más fuertes y mejoran la salud relacional en general. Además, estudios han encontrado que el sexo puede influir en los niveles hormonales e impactar positivamente el proceso de envejecimiento. Kyriazis (2023) describe el erotismo como un estímulo hormético, una forma de estrés positivo que construye resiliencia dentro del cuerpo. El sexo actúa como un estresor leve que desencadena respuestas hormonales beneficiosas.
También se ha encontrado que el sexo y el orgasmo pueden afectar positivamente la función cognitiva en las personas mayores. Participar en actividad sexual regular se ha relacionado con un mejor rendimiento cognitivo, incluida la mejora de la memoria y la función ejecutiva. La liberación de hormonas como la oxitocina y la dopamina durante la actividad sexual y el orgasmo puede desempeñar un papel en la mejora de los procesos cognitivos.
Mantener una vida sexual activa, incluso en edades avanzadas, se asocia con numerosos beneficios para la salud a largo plazo. La actividad sexual regular puede mejorar la salud cardiovascular, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud mental. El sentido de intimidad y conexión fomentado a través del acto sexual puede fortalecer las relaciones de pareja y proporcionar apoyo emocional, lo que conlleva a una mejor calidad de vida en general.
Entonces, ¿por qué no tener más sexo y orgasmos? Que te lo impide? El sexo y los orgasmos son excelentes para tu salud, estés o no en una relación. Si estas en una relación de pareja y tienes una vida sexual activa, la calidad de tus interacciones estará marcada por la satisfacción mutua y el apoyo emocional, lo cual es vital para mantener una vida amorosa positiva y satisfactoria.
Terapia y Asesoramiento Sexual
Para aquellos que experimentan dificultades en sus relaciones sexuales o buscan mejorar su salud sexual, la terapia sexual y el asesoramiento sexual, asi como la terapia de pareja, pueden ser altamente beneficiosos. Estos servicios profesionales, como los que yo ofrezco, te orientan para que puedas superar los problemas sexuales, mejorar la intimidad y construir conexiones emocionales más fuertes. El asesoramiento de parejas, específicamente, puede ayudar a las parejas a navegar problemas de salud emocional juntos, fomentando una comprensión y apreciación más profunda de las necesidades y deseos de cada uno. Al integrar la terapia y el asesoramiento sexual en nuestras vidas, podemos abordar cualquier preocupación sobre la salud sexual y disfrutar de una experiencia sexual más plena, vibrante y liberante a cualquier edad.
Dr. Aleida Heinz
drhein4u@gmail.com

Leave a Reply